EMOCIONES, DIÁLOGOS Y
LA ESCUELA COMO SISTEMA DE ORGANIZACIÓN: UNA TRIADA PLANIFICADA EN NUESTRA ERA.
Someter a una
drástica liposucción, es la fase terminar cuando se argumenta sintetizar en un artículo de opinión, otros
mantienen que implica la posibilidad de ser en demasía benevolente sin la
aniquilación ó la mutilación del compromiso verbal a ser abordado, sea cual sea
la entrega, la tarea debe conducir al lector
sin esa nube enrarecida de sumisión, solo observar la realidad planteada,
expuesta desde la cosmovisión del escritor al leyente, sin siembra de contradicciones, la voluntad es la comprensión critica,
sustentada en la conciencia. En
concordancia justamente con esa actitud,
se determina que es la escuela la que
consolida esa verdad, ese proceder. Al
respecto merece entonces por su cercanía de presentar esa línea de demarcación, un análisis, un
conocimiento más amplio de esa necesidad universal que se desprende y plantea inexplicablemente del hecho que es el colegio
el espacio que ofrece el compromiso de
la transparencia en el actuar. Desde estos vínculos la escuela no puede distanciarse de su
revalorización, aún más de los extremos que en su interior se
divisen el relumbrar de agujeros
de miseria; en la inmensidad su prioridad son los diálogos y en un nuevo
orden encargarse de las emociones, reconocerlas y participar con ellas como un
legado invaluable. Platón señalaba que la verdad se muestra en el intercambio de ideas entre diversos interlocutores.
Incluso definirá el pensamiento como
"el diálogo que el alma mantiene consigo misma”. En gran medida explica la
grandiosidad de la formación. Albergando en su seno el verdadero progreso de la
humanidad por los nexos de los sentimientos y el dialogo. Pero no todo lo que
se pretende se consigue ya que la agudización de forma lacerante de las
contradicciones permita percibir que la escuela se encarga de desvirtuar lo humano
y lo justo del ser. Contra lo que representa este antecedente aparece un nuevo
escenario que expresa como vehículo reconocer que vivimos llenos de emociones y
que son un torbellino que no pueden ser enviadas al exilió, ante estos datos esenciales
sobre las características que crecen en las escuelas, los procedimientos deben formar
intuitivamente al educador ya que se simplifica que existe Analfabetismo
Emocional (emociones
atrofiadas), por consiguiente estimular ideas nuevas que garanticen efectos que
rediseñen la conquista de la humanización ; esta idea pone en practica o indica que debe coexistir una rendición de
cuenta , que conecte el funcionamiento institucional con el funcionamiento
personal, armonizando la acción de la persona en su relación con los otros . Cabe destacar, que
este Sistema ó triada, dialogo, emociones desde la escuela, busca interacciones
constructivas, dignificantes, donde no haya oposiciones de intereses
individuales o grupales, sino que se trabaje en beneficio de sí y de la
organización. De manera, que el caudal de la emocionalidad inteligente pretende
un cambio para edificar , cimentar una escuela más humana, colmada de valores,
con más tolerancia emocional y más inspirada en el equilibrio entre sus participantes,
proyectándose a enaltecer la educación, donde las personas compartan sus puntos
de vista, donde puedan entenderse y ser
escuchados, aspectos sumamente importantes . A partir de lo indicado, en el
mundo hermenéutico , axiológico y ontológico esta triada, se puede puntualizar
como una estructura organizacional que
estimula ideas nuevas, posee canales de comunicación abiertos y emplea tipos
heterogéneos de personal, por tanto, una organización dispuesta al diálogo,
mediada por el diálogo, es ya de por sí creativa, donde sus miembros buscan ser
innovadores y, al estar en este proceso, son considerados emprendedores con
sensibilidad emocional, productiva, enfrentando desafíos, buscando soluciones a
corto término, cuyos efectos perduren a extendido plazo. Es por ello, que se toma en cuenta lo expuesto
por Vivas y Gallegos (2008): "...
En los seres humanos, la emoción y la cognición están integradas. La emociones
son indispensables para la toma de decisiones ya que ellas nos orientan en la
dirección adecuada" (p. 89). Esto nos indica la necesidad de un cambio
preciso, una conciencia crítica dispuesta a la revisión, despojándose de
prejuicios, rechazando posiciones
mecánicas, quietistas, crear el diálogo, nutriéndose de él y donde todos
sus miembros sean tomados en cuenta. Por lo tanto, no debería existir la
burocracia, y aquí nuevamente volvemos a al valioso instrumento que
consiste en plantear la rendición de cuentas como una forma de
restablecer la confianza de la sociedad en las instituciones académicas para no
acabar en conflictos que producen apatía y postran a las instituciones en la
indiferencia feroz, soberbia demostrada que desanima a ocuparse de los asuntos
perdidos y paraliza el destino institucional. Por lo tanto, si existieran
mecanismos de integración entre la organización y la personalidad de sus
miembros, que influyan recíprocamente, ayudaría a analizar estos espacios entre
estas dos entidades, para poder comprender mejor el Sistema que las enlaza. Los planteles educativos se convierten en el
dilema de los padres y representantes en
el momento de la escogencia, las emociones recorren sus almas, descubrir
cual no tendrá esa oscuridad de influencias , se hace sentir como suerte,
pronunciarse es desatar una pelea de fuerza que desencadena decisiones de
avalancha que rápidamente precisan el pensamiento proverbial “La escuela es la galería de lo
que serás en la vida “ nadie se sorprende de ese hecho , siguen entonces las
emociones vinculada a la indicación que los planteles indican el camino del
estilo, amenazando con pintar de complejidades temperamentales las exigencias
básicas de sus huéspedes.
Doctorante
Yrma Spósito
Doctor
Pacheco
Universidad
Rómulo Gallegos
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